martes, 16 de diciembre de 2014

el viento de hoy

Hoy sopla a rachas un viento indiscreto, un viento inseguro e ineficaz, uno de esos eólicos momentos que no levantan camiones ni nos deja pensar. Y es que el viento, pobre, no sabe de discreción. No sabe de orden ni concierto. No sabe, porque no puede. Es, el viento, una de esas cosas superficiales que limpia el suelo de hojarasca e irrita levemente las aguas y da (más o menos) que hacer a las peluqueras de alguna barriada. Es superficial y obtuso, irregular y vano, parcial y pasajero. No sale de las entrañas de la tierra como las erupciones de Vulcano; mas, enfadado, podría hacer el mismo daño. A veces, pienso que, consciente de su apartamiento de toda verdad terráquea, el viento se enfada y hace chocar  grúas de 3 toneladas contra las cabezas de los legos desentendidos de la meteorología y las adivinanzas de los científicos de la atmósfera. Y llega ese día en que se enerva y lanza cosas contra cosas y arrastra fuerzas por la parte externa de nuestras cuevas tratando en vano de profanarlas. Es tan parecido el viento a nuestros afanes... Me da tanta lástima...

El estallido-Kandinsky