domingo, 1 de noviembre de 2026

Ruido

 Ya no es el ruido de las motos con el tubo de escape tuneado (o lo que sea). Ya no es solo el mensaje de 8 páginas de Gmail. Ya no son solo las llamadas que se cuentan por miles. Ya no es solo tu ensordecedora ausencia.

Muerte, hola. No haces ruido en ti. Hay muchas muertes. Y va dando igual, por decir poco. He aprendido a llorar fuerte, a llorar alto para hacer yo también ruido, a llorar en baños de Cádiz, Sántander y el mismísimo lavabo donde aseo sin mucha esperanza este rostro ajado. Lloro en auditorios llenos de conocidos y extraños, por cosas buenas y malos ratos. Me duermo llorando y así amanece.

Amanece un poco antes. Amanece que sí es poco.

Y hoy (Serbia-Brasil)-Mundo van 2 a 10000000. El fútbol de la vida que es como atropellar a un cachorro delante de una niña que se sentirá culpable para siempre. Y es ser tú también quien conduce, el portero, el delantero, el árbitro y el ruido de los hinchas que han salido a pelearse contra otros o entre sí.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mientras todavía haya quien llore, no por sentimentalismo vacuo, sino por sentimiento de pesar por lo que le sucede de terrible a otros, no solo a sí, a los suyos, mientras tú existas... habrá esperanza.